Nutrición.

Importancia de la alimentación en el mantenimiento de la salud:
 
Desde la más remota antigüedad se conoce la importancia de la alimentación para el mantenimiento de la salud. Ya Hipócrates, el padre de la Medicina, decía  " Deja que los alimentos sean tu medicina y que tu única medicina sean los alimentos".
 
Esta verdad intuitiva nos ha llegado trasmitida de padres a hijos hasta nuestros días. La verdad encerrada en la frase " Somos lo que comemos" no se le escapa a nadie.
 
El concepto de salud como estado de máximo bienestar y la búsqueda de la longevidad unida a la vitalidad y autonomía ha llevado al gran desarrollo que la ciencia de la Nutrición tiene en nuestros días.
 
¿Qué es la Nutrición?:
 
La Nutrición es el proceso biológico en el que los organismos asimilan los alimentos y los líquidos necesarios para el funcionamiento, el crecimiento y el mantenimiento de sus funciones vitales.
 
La Nutrición también es la ciencia que se ocupa de estudiar como se producen todos estos procesos y la relación que tiene el consumo de alimentos con el mantenimiento, recuperación de la salud y la consecución del bienestar y el rendimiento óptimo  de las personas.
 
 
El estado actual de la Nutrición:
 
Actualmente los conocimientos sobre   Nutrición y su repercusión sobre la salud  son enormes y, sin embargo, los problemas de malnutrición por defecto o por exceso son actualmente mayores que nunca.
 
Vivimos en un mundo donde  buena parte de la población, sobre todo de los países en vías de desarrollo, padece desnutrición. Mientras tanto en los países desarrollados la obesidad y las enfermedades crónicas relacionadas con esta,  se esta convirtiendo en una epidemia que afecta a todas las edades  de la población.
 
De una manera paradójica en nuestra sociedad desarrollada se pueden dar simultáneamente y sobre la misma persona la coexistencia de  obesidad y malnutrición. El estrés, la falta de tiempo inherente a nuestra sociedad actual nos lleva, en muchas ocasiones, a un consumo de comidas preparadas, o muy fáciles de preparar. Estas comidas, generalmente muy sabrosas, pueden aportar un  exceso de calorías al tiempo que carecer de los nutrientes necesarios para el correcto mantenimiento de la salud.
 
Consecuencias de la mala Nutrición:
 
Cada día de nuestra vida  necesitamos ingerir 114 nutrimentos básicos: Agua y oxigeno, proteínas con sus 22 aminoácidos, carbohidratos simples y complejos, fibra, lípidos saturados e insaturados, vitaminas, minerales y oligoelementos, mas otras  sustancias que contienen los alimentos, como son Fito enzimas, fitohormonas, flavonoides, entre otros. Cerca de 80 nutrimentos son esenciales, es decir solo se obtienen con la comida, el organismo no los puede fabricar.
 
Cuando se come  de una manera inadecuada se puede producir el déficit de alguno de estos nutrientes esenciales, lo que antes o después repercutirá en el estado de salud. La piel, el pelo y las uñas se resentirán y la sensación de falta de energía y vitalidad será una constante.
 
El organismo, en ocasiones,  al percibir estas carencias puede reaccionar  con un aumento de apetito intentando recibir mas de estos nutrientes esenciales. Dándose muchas veces la situación de aumentar de peso y perder vitalidad simultáneamente.
 
Necesidad del Nutricionista
 
La sociedad actual, con su culto a la imagen  y la difusión instantánea de información a través de las TIC, parece acudir en auxilio de las personas que se encuentran en esta situación de malnutrición. Inmediatamente aparecen en todos los medios de comunicación, tanto convencionales como electrónicos, soluciones mágicas que prometen combatir el sobrepeso, devolver la salud y la vitalidad de una manera casi inmediata. Estas "Dietas mágicas "  solo hacen que agravar el problema, ofreciendo resultados poco duraderos en el tiempo y, por supuesto, que nada tienen que ver con la creación de unos hábitos saludables que  se puedan mantener de manera permanente.
El Nutricionista puede identificar cual es el problema  que no te permite  llevar la alimentación adecuada, proponer soluciones adecuadas a tus gustos y forma de vida y ayudarte a crear hábitos que puedan mantenerse en el tiempo y trasmitirse a las siguientes generaciones evitando cronificar la epidemia de malnutrición, obesidad y enfermedades asociadas: diabetes, hipertensión, colesterol y dislipemias, y en general aumento del riesgo cardiovascular.